Buen ejemplo de que hay cosas que están cambiando en el mundo de la comunicación. Hoy en día poco a poco los antiguos medios (TV, radio, prensa) empiezan a no ser eficaces para llegar a cierto público. NO hay que ser muy hábil para darse cuenta de que la gente está inmunizada ante su discurso.
En cuanto alguna cabecita pensante sepa convencer a sus jefes del potencial de este “arte” y alguna agencia innovadora apueste realmente por este tipo de comunicación “experimental” veremos que ocurre... Tiempo al tiempo... Puede que el próximo “campañón” mundial vaya por aquí...
Briefing, briefing, briefing...
Es curioso como en la agencia todo el mundo tiene en boca la palabra briefing. Todo el mundo desayuna briefing con café por la mañana... o se come briefing poco hecho con ensalada... Es una palabra que gusta paladear y que deja buen sabor en boca: las personas que usan esta palabra a menudo parecen ser más profesionales, de las que gustan trabajar en equipo, son estrategas natos... que si la reunión de recogida de briefing por aquí, que si el briefing técnico por allá, que si la meeting por acá... Se habla tanto del señor Briefing que está perdiendo su significado día a día. Luego la realidad es también tan sencilla como triste: la gente de las agencias NO SABE HACER UN BRIEFING.
Muchas personas creen que hacer un briefing es rellenar unos campos vacíos, otras que es rebotarlo directamente al departamento creativo y otras muchas que es encerrarse en soledad mientras se le desgasta a uno el cerebro y las yemas de los dedos de golpear las teclas... en fin, una pena.
No criticaré sin mojarme, que conste. Para mi el briefing debería ser, en primer lugar, un punto de encuentro del equipo de trabajo: product manager, planner, cuentas, creativos, directores de arte... Todos en equipo hablando, aportando, orientandonos unos a otros hacia un objetivo común. El briefing no es una obligación del ejecutivo o director de cuentas, es una oportunidad de orientar una gran campaña, fomentar el equipo, conocerse mejor personalmente y aprender a escuchar y admirar a tus compañeros.
Si se dan los pasos correctos al principio el impulso será mayor después y la meta estará más cerca aún sin haber empezado a correr...
En segundo lugar, el briefing es una oportunidad para darle la mano al cliente, sentarle, escucharle, abrir las fosas nasales y oler donde está el problema y entenderle. Entenderle en lo que dice, pero también en lo que calla.
El finde pasado estuve en París desde el sábado a las 8:00 hasta el domingo a las 22:00. Si lo bueno breve, dos veces...
Lo primero darle la enhorabuena a mi amigo Jordi por esta preciosa foto.
Tres cosas buenas de París: - Las japonesitas: esta repleto de ellas, con su eterna sonrisa, su mirada inocente y sus chillidos de animalillo perdido. Me encantan... - Las francesitas: Perfectas, monas, serias, frias como estatuas clásicas del Louvre... mon diè!! - Las españolitas: No iba a dejar la patria en mal lugar...
Tres cosas malas:
- Las medidas antihumanas de seguridad en el aeropuerto "Chals de gol". - El racismo o "paisismo" o "despectivismo" del personal del aeropuerto hacia los españoles. - El café en un "café" a 4,35 euritos de ná.
Pese a todo, viaje y lea mi querido lector. Como decía Baroja.