"Wikileaks es una versión no censurable de Wikipedia para el leaking y análisis masivo de documentos de manera no rastreable. Ésta combina la protección y anonimidad que proporciona la tecnología criptográfica cutting-edge con la transparencia y simplicidad del interfaz wiki (...)"
Así se define Wikileaks, un interesantísimo proyecto basado en la publicación de documentos "comprometidos", "reservados" o "protegidos" de gobiernos y empresas que faltan a la verdad, incumplen los derechos humanos o violan los parámetros democráticos a los que se exponen... En definitiva, una forma de acceder a una información no censurada ni manipulada para el ser humano.
¿Podremos saber quien mató a John F. Kennedy? ¿Si Elvis sigue vivo? ¿Si realmente existió la conspiración Bush contra Irak? Quizá se nos desvelen estas cuestiones y otras más importantes. Así llegará el ser humano a tener una mayor libertad informativa y un conocimiento de la verdad... La verdad de Wikileaks, claro.
Banners, mentiras y demás (Segunda Parte)
Por desgracia nos podemos encontrar navegando, cada vez con mayor frecuencia, cual chapapote en el mar, banners engañosos, molestos, irritantes, fraudulentos etc. que los hay hasta aburrir.
Y es una pena que un soporte con tantos valores positivos y tanta potencialidad de comunicación, en lo que a creatividad y venta se refiere, sea maltratado de esta forma...
No me extraña que el ratio de clickeo (CTR) esté por los suelos... Los últimos informes (no oficiales claro está, porque las agencias de medios no quieren dejar de cobrar) apuntan a que la continua caída del CTR (Click Through Ratio), de hasta menos del 1%, hace ver que esto no es tan efectivo y eficaz como se preveía. Si sólo 1 de cada 100 usuarios que ve el banner clicka en él... mal vamos con la campaña, señores.
Y aquí todos tenemos la culpa: creativos dejados, agencias de medios obsesionadas con la pela, anunciantes sin escrúpulos y agencias de publicidad que dejan que la inercia de los malos y fraudulentos banners la frenen otros...
Pero, ¿cuanto les cuesta a los anunciantes que un individuo visite su página? Según diversas fuentes y teniendo en cuenta el CTR actual del 1% entre 1€ y 5€. Osea, una barbaridad...
¡¡Si tengo que pagar 5€ a cada persona de la calle para que entre en mi tienda o visite mi empresa, sin saber ni su edad, ni su poder adquisitivo o ni siquiera si le gusta lo que ofrezco o puede comprarlo, jodido estoy, ¿no?!!
Y sólo hablamos de visitas, no de conversiones, ya sean como venta directa (pedido on line, tienda on line...) o como contacto (registro, formulario, BB.DD)... Que de esas hay aún menos...
Asi que no sería malo resaltar una verdad como una piedra: "La eficacia de las campañas de banners han de medirse en términos de conversiones en contactos, ventas, pedidos etc... y nunca sobre las visitas o los clicks conseguidos." Quédese con esta fórmula personal. Se la regalo.
Cantidad de ventas on line= visitantes - turistas = clientes.
Da que pensar ehh?!...
Banners, mentiras y demás... (Primera Parte)
Un consejo a padres "protectores": Es una chorrada cambiar de canal cuando hay imágenes sexuales explícitas, para que tu hijo menor no las vea, más por tu propia verguenza que por la suya, mientras no haces nada por proteger y adecuar el ordenador que usáis para navegar por la red.
O si no, sigue creyendo que caja tonta y a Internet son por si solas niñeras, maestras y amigas de tus hijos, pero luego no te quejes si te salen rana.
Como siempre la mejor defensa es el diálogo y la educación... Son armas que tu hijo tendrá siempre a su disposición para enfrentarse a la vida... y a Internet.
Hiendo al grano, llego a casa y veo a mi hermano Daniel, de 10 años, navegando por Internet.
Me señala un anuncio de la página y me dice -¡Mira bro! (así gusta de mencinarme; síntesis de brother, en inglés), he descubierto un banner engañoso!- Yo examino la pantalla y voilà! Ahí está, descarado y malintencionado, esperando a que tu puntero haga “click”. Se hace pasar por información del propio periódico y además el titular es del todo intencionado y falso… Un 10 en farruquismo del engaño.
Habría que preguntarse qué tipo de creativos, agencias y anunciantes llegan a tal estado de "gracia" marketiniana como para generar tal falacia.
Al menos me queda la sensatez aprendida de Daniel; con sólo 10 años, y tras algunas lecciones "digitales" (porque navegar por Internet ha de enseñarse. ¡Sí, enseñarse!) ya ha aprendido a navegar con cierto criterio y seguridad.
Pero tendrá que hundirse alguna vez más para poder navegar a toda vela. Eso seguro.